Al lleno absoluto de la presentación se sumaron el presidente del Cabildo, Mario Cabrera, y el consejero de Cultura, Juan Jiménez, quienes destacaron sus primeros contactos con la letra escrita a través de la prensa "en los tiempos de La Laguna", y personalidad afable y entregada a transmitir rasgos de la cultura oral y del folclore canarios.
Esta es una de las claves de su novela, que consigue adentrar al lector en la Fuerteventura de 1977 incorporando vocablos y expresiones locales que dan un tono costumbrista a una historia de intrigas internacionales. "Hubo frases que escribirlas con la precisión histórica a la que aspiraba me costó semanas de estudio e investigación", señala Carlos David Gutiérrez.
Tristán Dardanella es el hilo conductor en una acción trepidante que se desarrolla en tres días. Desde Portugal a Fuerteventura –vía Argentina y Tenerife- en plena transición española con retales del nazismo, pasando por el oscuro destino de un cargamento muy codiciado desde siglos atrás. "Es una trama basada en la historia donde los personajes y situaciones más extrañas son reales".
Gutiérrez apunta que cuando empezó a redactar 'Sangre de perros' no buscaba nada concreto "sino saber si era capaz de terminar de escribirla". "Me pasó una cosa curiosa y es que a medida que iba avanzando lo que quería era hacer el siguiente capítulo para saber qué ocurría después", afirma con complicidad.
"Lo único que estaba claro para mí es que tenía que estar ambientada en la Fuerteventura de la noche, de las carreteras en oscuridad total, el silbido del viento y la lluvia de 1977", concluye.







