Si los gatillos sólo fueran gatos pequeños

Y llegó agosto
Llegamos al mes de agosto, y el “parón político” es más que una evidencia, en todos los sitios ocurre igual y Fuerteventura no podía ser menos. Agosto será un mes a quienes muchos agradecerán por su llegada, y quien más, sin ningún tipo de dudas será José Luis Rodríguez Zapatero, Presidente de momento, de este país llamado España. Los malos datos económicos y una tasa de desempleo que no deja de aumentar sitúan a un presidente, cada día menos líder, contra las cuerdas y con un ojito abierto esperando el gancho y k.o. definitivo de una huelga general en el mes de septiembre, como si de un combate de boxeo se tratara enterrando definitivamente una legislatura para olvidar y borrar de los libros de historia.
En Canarias será tiempo de reflexión, de estrategia y de preparación para unas elecciones que se esperan más reñidas que nunca, Coalición Canaria apuesta por el mismo candidato a la presidencia de esta región, Rivero, que ha destacado por ser el presidente que más kms. ha recorrido (y no me refiero a su afición al footing sino a su costumbre continuada de volar en helicóptero pagando el contribuyente) es una apuesta arriesgada si analizamos el taponazo que se llevó esta formación política el pasado 2007 cuando perdió con la presentación a la presidencia del ex Alcalde del Sauzal a las elecciones autonómicas, casi 100,000 votos en comparación con el 2003.
En Fuerteventura y concretamente en el Cabildo, la cosa se espera reñida y no manejamos aquí ningún tipo de encuesta mágica como la de Domingo González Arroyo donde comenta en “su radio” y en su “tele” sin ningún tipo de sonrojo, que su nuevo partido ganará las elecciones en todos los municipios incluído en la primera corporación. Cuando decimos que la cosa está difícil en el Cabildo nos referimos a las puertas que un día sí y otro también se cierra CC para un posible pacto después de mayo de 2011, CC o AM como usted prefiera, baja de una forma importante en votos en la Maxorata, la dirección lo sabe, tienen encuestas donde así se lo dicen, y uno de esos lugares es el Cabildo Insular de Fuerteventura, para gobernar se necesita mayoría, eso es lo realmente maravilloso de la democracia, ¿con quien pactará CC-AM esta vez?, ¿con Blas Acosta?, o con ¿Domingo González Arroyo?, esta última opción es más complicada aún que la primera, ya que a la enemistad que tiene el de la Oliva con Mario Cabrera, se le suma el hecho de que todas las encuestas serias que se manejan a día de hoy, no dan representación en el Gobierno Insular al nuevo partido político.
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Regreso al pasado
Este fin de semana y por motivos laborales visité Las Palmas de Gran Canaria, dos años han pasado desde la última vez que pisé esa urbe que me vió nacer y que aspira a ser capital cultural europea en el 2016. Aunque la verdad si no fuera por los apenas 20 minutos que duró el vuelo desde Fuerteventura, hubiera pensado que como en un fugaz destello, un inesperado viaje astral mi destino había sido otro, quizás Calcuta o Bombay o cualquier capital del mundo donde los criterios mínimos de limpieza y urbanidad no existen en su filosofía como modelo de sociedad.
Me lo habían dicho en los últimos meses, Las Palmas ha sufrido una gran transformación, ya nada queda de aquel cisne que salió de un patito feo, por cierto las fechas vuelven a coincidir y los hechos son prácticamente los mismos, con los mismos protagonistas, PSOE – PARTIDO POPULAR- PSOE. No se trata de politizar un asunto vital para una de las ciudades más importantes de este país, simplemente es cuestión de sufrir las consecuencias de visitar un lugar donde sus calles principales apestan, (huelen a basura), donde no existe el mínimo respeto por el mobiliario urbano llenos de pintadas y graffitis, transporte público destrozados, jardines donde el protagonista es la basura y no un imaginario césped, donde escasea la policía y se respira la inseguridad. Paseando al atardecer por las Canteras y llegando a uno de sus iconos más emblemáticos como es el Auditorio Alfredo Kraus, me encuentro con dos ratas a las que a primera vista confundí con dos gatos persa, fue en ese momento cuando me di cuenta de que no sólo había viajado de Fuerteventura a Las Palmas, también lo había hecho al pasado, había viajado en el tiempo, regresando a uno de los momentos más tristes de esa ciudad a la que amo, me encontraba en esa década de los ochenta, donde gobernaba el PSOE como ahora y donde la inseguridad y la suciedad hacían de esta capital uno de los lugares menos recomendados para visitar en España.
Ante tal panorama y no entender realmente lo que sucedía, adelanté mi viaje de regreso y no esperé al domingo como primeramente había planeado para disfrutar de un fin de semana, una capital que destaca por un importante número de turistas que la visitan al año no puede permitirse lo que está sucediendo con ella.















